Yoga para niños, posturas para hacer en casa
Al igual que el yoga para adultos, el yoga infantil (de 4 a 12 años) es una disciplina que permite conocer el cuerpo y conectarlo con la mente. A través del control de la respiración y las posturas de yoga (asanas), los más pequeños de la casa trabajarán diversas habilidades: la memoria, la atención, la concentración y la relajación. Y lo harán jugando. Vaya, que se lo pasarán chachi piruli.
En ALDI te hemos preparado esta miniguía para que aprendas todo lo que necesitas saber sobre esta práctica oriental, desde cuáles son las diferencias con el yoga para adultos, hasta las posturas para niños más básicas y sus beneficios. Practícalo en familia. Namasté!
¿Por qué el yoga para niños triunfa?
Hay una diferencia abismal en cómo se abordan las clases. En el caso del yoga infantil, las prácticas se basan principalmente en el juego. El objetivo es que el yoga sea una actividad lúdica y muy divertida.
¿Cómo se consigue? Para que te hagas una idea, si el/la instructor/a pretende incentivar la meditación activa, organizará dinámicas como dibujar o colorear para mantener su concentración. También se moldea plastilina, se cuentan historias o se cantan canciones, entre otros juegos.
Por último, la duración de las clases de yoga viene determinada por la edad de los integrantes del grupo. Con los más grandes se pueden impartir sesiones de unos 45 minutos, mientras que con los más benjamines bastará con 10 o 15 minutos.
Beneficios del yoga para niños
Tal y como te contamos en nuestro post sobre yoga en pareja hay múltiples ventajas de practicar esta disciplina oriental, tanto físicas como mentales. Si estás pensando en apuntar a tu peque a clases de yoga para niños haces muy bien, porque le estarás regalando todas estas habilidades:
- Canalizar el exceso de energía y combatir el estrés.
- Tomar consciencia de cómo respirar y aprender a relajarse.
- Estimular la confianza en uno/a mismo/a y la autoestima.
- Familiarizarse con las distintas emociones y pensamientos.
- Promover la armonía, el compañerismo y el respeto.
- Fomentar el autocontrol, es decir, ayudar a combatir la ira y la frustración.
- Crear hábitos de vida saludables.
- Poner en práctica conocimientos de educación postural.
- Incentivar la creatividad y la imaginación.
- Trabajar la concentración y el “aquí y ahora”.
- Aumentar la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio.
- Mejorar la fuerza muscular.
Elige vídeos y música para acompañar la actividad
A los niños y niñas les encanta visualizar las posturas previamente para después intentar reproducirlas. Para ello, existen multitud de vídeos en Internet que te servirán de guía y te enseñarán muchas posturas de yoga para niños en función del nivel. Este último punto es importante que se tenga en cuenta para que se enganchen al yoga y no pierdan el interés fácilmente. En resumen, encuentra los asanas adecuados y ¡a jugar!
¡Ah! No olvides ambientar la sesión con música relajante. Por ejemplo, la música clásica contribuye a crear un ambiente ideal para practicar yoga con niños. Otro recurso muy top es la música de Spotify, perfecta para la ocasión. Magia pura.
Juegos y posturas de yoga para niños
¿Sabías que esta modalidad utiliza posturas con nombres de animales, plantas u otros elementos de la naturaleza para que sean más sencillas de recordar? Como en ALDI somos muy yoguis, te compartimos 5 posturas de yoga para que puedas hacerlas con tu peque.
Objetivo: empezar con asanas fáciles y divertidas que no requieran demasiado esfuerzo. Para evitar que se aburran, sube progresivamente el nivel. Son estas:
#1 Postura fácil o de atención
Es la postura de yoga para niños básica y corresponde al primer ejercicio: la respiración. Para realizarla con éxito, deben sentarse y cruzar las piernas. Es importante que se mantenga la espalda recta, pero sin tensión. Sus beneficios giran en torno del fortalecimiento de la columna y tomar conciencia de la postura, del mismo modo que de la respiración. Esta debe ser profunda y lenta. Listo.
#2 El gato
Para realizar este saludable asana, los niños y niñas se ponen a cuatro patas. Una vez están con la pose de un gatito, deben realizar una respiración consciente a la vez que levantan la cabeza y arquean la espalda. Con la espiración se redondea la espalda, acercando la barbilla al pecho y ejerciendo presión con las manos sobre el suelo. Repetir esta postura de yoga para niños de 3 a 5 veces. Descansar.
#3 El perro
¿El objetivo de esta postura de yoga para niños? Además de estirar toda la musculatura de la parte posterior de su cuerpo, pasarlo pipa. Lo suyo es que intenten imitar el movimiento que hace un perrito cuando se estira. Tal cual. Y con eso verás que las risas están aseguradas. Empezad colocando las manos y las rodillas en el suelo. Mientras inspiráis de forma profunda id estirando las extremidades hasta formar una “v” invertida. Ahora puedes pedir a tu hijo/a que relaje la cabecita fijándose en sus pies unos minutos. Después exhalad el aire y regresad al punto de partida. Lo conseguisteis.El primer día, tómatelo con calma. Déjate tiempo para adaptarte a la nueva situación, nada de objetivos imposibles. Programa tus actividades habituales en función de tu nivel de energía. Nada de cerrarte en ti mismo/a y trabajar con intensidad y mal humor. Imprescindible: evitar el estrés en el trabajo.
#4 El árbol
Con este asana les puedes plantear un reto a tus peques, el de mantener el equilibrio durante el mayor tiempo posible. Es una postura de yoga para niños que trabaja la concentración y la paciencia, así que no será nada fácil en un inicio. ¿Cómo realizarla? Juntad los pies, bien firmes, sobre el suelo. Y también las manos, sobre el pecho. Y mirad sobre un punto fijo. Dile a los peques que su cuerpo es el tronco de un árbol y sus extremidades las ramas y las hojas. Luego levantad uno de los pies y situadlo en el muslo interior de la otra pierna, tal y como se muestra en la fotografía. Si habéis conseguido mantener el equilibrio, id subiendo las manos poco a poco por encima de la cabeza y las volvéis a unir. Bravo.
#5 El cuervo
Esto es otro nivel. Avisamos: esta postura de yoga para niños es para nota. Si sois principiantes mejor que la dejéis para realizarla más adelante, así no os frustraréis. Aunque si os lo tomáis a risa, son muy divertidos los intentos. Con el asana del cuervo se trabaja el equilibrio corporal y la fuerza en el abdomen y la zona pélvica.
Aquí tienes el paso a paso de esta postura avanzada de yoga:
- De pie, bajad las manos hasta el suelo (alineadas con los hombros).
- Colocaos de cuclillas y puntillas. Acercaos las rodillas a las axilas.
- Levantad bien las nalgas y apoyad las rodillas arriba del todo de los brazos, casi en las axilas.
- Doblad las extremidades superiores para que el peso de vuestro cuerpo se traslade hacia adelante. Mirada siempre al frente para que la cabeza os ayude a equilibraros.
- Subid los pies, poco a poco. A medida que vayáis ganando seguridad y equilibrio, conseguiréis levantar los dos pies a la vez. Prometido.
>> Si tu hijo/a te ha enganchado a esta práctica oriental, te recomendamos nuestro post sobre el yoga facial, una rutina de ejercicios y masajes para lucir un aspecto más descansado y tonificado, rejuvenecer el rostro y prevenir arrugas. Un secreto: dicen que es el mejor antiaging. Compruébalo.