Alimentación infantil
Pautas para una buena alimentación en la infancia
Garantizar una alimentación saludable es vital durante la primera etapa de nuestra vida, la infancia. Las familias, que son vistas como modelos a seguir por los más pequeños, tienen un rol importante en la educación alimentaria.
A continuación, te contamos cuáles son las pautas recomendadas por la Academia Española de Nutrición y Dietética y compartimos algunos consejos para el día a día.
Lactancia materna y alimentación complementaria
- La debe ser la Después, se debe empezar a complementar con otros alimentos.
- Se recomienda y se puede extender hasta los 2 años.
- En caso de no practicar la lactancia materna, se debe recurrir a
Alimentación complementaria
- La ocurre entre los 6 y los 18 o 24 meses.
- Los grupos de alimentos se pueden incorporar sin un orden en concreto, pero en preparaciones para facilitar una mayor aceptación.
- La de alimentos puede ser parecida a la del resto de la familia, aunque cuidando la presentación y la textura.
- Las raciones de deben ser pequeñas.
- Las han de ser y no necesariamente trituradas. Se puede recurrir a: trozos pequeños, chafados, cortes largos que permitan manipular, etc.
- se debe
- Se asume que comen lo que necesitan, por lo que .
Alimentación saludable en la infancia
- ya pueden comer como el resto de la familia.
- Crear un en casa facilitará el acceso a alimentos variados y
- Una debe contener alimentos frescos y poco procesados de origen vegetal y otros de origen animal como lácteos, carnes magras, pescados y huevos.
- Es importante frente a los altamente procesados o ricos en grasa, sal o azúcar, como las bebidas azucaradas, bollería, aperitivos fritos salados, comida rápida, etc.
- Se deben tomar varias veces al día Semanalmente, se deben consumir y pequeñas cantidades de
- Dar ejemplo es la mejor manera de fomentar los hábitos saludables.
- Negociar antes que imponer.
- Crear un ambiente relajado en la mesa para asociar las comidas a una experiencia positiva.
- Mantener la exposición a alimentos saludables y reducir la de otros que no lo son.
- Reforzar las conductas positivas animando y felicitando.
- Negociar la frecuencia mínima de consumo de los alimentos que no gusten tanto y hacerles partícipes de la receta.
- Visitar mercados para que conozcan la diversidad de alimentos y se animen a cocinarlos y manipularlos.
Qué debemos evitar
- No obligar a consumir un alimento. Podemos reducir la ración, cambiar la preparación o la presentación, o recurrir a otro del mismo grupo.
- No prohibir el consumo de alimentos superfluos, pero sí evitar su exposición en casa.
- No premiar conductas con alimentos superfluos.