Pa amb tomàquet o pan tumaca, tips desconocidos para hacerlo espectacular
En ALDI no se nos ocurre un mejor homenaje para la Diada de Catalunya (11/09), que sacar a relucir uno de sus tesoros culinarios más extendidos: el pà amb tomàquet. Esta deliciosa receta tan sencilla como económica, también conocida como “pan tumaca”, es de gran ingenio gastronómico por su versatilidad. Y es que combina con todo, tanto dulce como salado, y apuesta por la cultura del aprovechamiento. No te pierdas la receta auténtica de pan con tomate, así como los consejos a seguir si quieres que el resultado sea excepcional. Si al igual que nosotros, te gusta saborear los pequeños placeres de la vida, este post es para ti. ¡Bon profit!
Cuál es el origen
No hay dilema, pues la mayoría de fuentes apuntan que el origen del pa amb tomàquet es casi tan antiguo como la llegada de este fruto a nuestro país (sí, el tomate es una fruta) en el siglo XVI. No obstante, la primera referencia escrita de este sencillo manjar consta en 1884, en Catalunya, donde en las masías de payeses del siglo XIX ya se untaba el pan reseco de varios días con tomate, con el objetivo de ablandarlo, y con un chorro generoso de aceite de oliva. No se nos ocurre una mejor manera de aprovechar el pan duro del día anterior y el excedente de tomates del verano. Chapó. ¿Lección aprendida?
Receta de pa amb tomàquet o pan tumaca (la auténtica)
Estás a punto de descubrir cómo hacer pan tumaca como un auténtico catalán, una receta sencilla pero compleja a la vez, una delicatessen que se prepara rápidamente y que combina con todo.
Ingredientes (4 personas)
- 4 rebanadas de pan de hogaza o payés
- 4 tomates “de colgar” (muy maduros)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Cómo preparar un pan con tomate de 10 paso a paso
Paso 1. Para hacer un auténtico pa amb tomàquet debes elegir un tipo de pan específico, un pan de harina de trigo, preferiblemente cocido en un horno de leña y no excesivamente tostado. El formato popular es el redondo (pan de payés de 1 kg), con miga de agujeros pequeños. Tienes dos opciones, pedir que te lo corten en la panadería, en rebanadas de 1,3 centímetros o bien cortarlo tú con la ayuda de un cuchillo de sierra. Después, tuesta las rebanadas en la tostadora o en el horno, como te sea más práctico. ¡Ojo! El pan debe quedar tostado por fuera y aún con miga jugosa por dentro. Lo lograrás.
Paso 2. Corta el tomate de colgar, también conocido como tomacó, y úntalo en el pan apretando ligeramente el tomate maduro y en movimientos circulares. Repite la operación en el otro lado de la rebanada de pan. Verás que no siempre se untan con tomate ambas mitades, pero el resultado es inigualable. ¿Listo?
Paso 3. Por último, sala con sal fina la rebanada de pan, también por ambos costados, y vierte un chorro de aceite de oliva virgen extra. Lo tienes. Abre la boca y, lo dicho, disfruta de los pequeños placeres de la vida.
3 tips para hacer el mejor pan con tomate del mundo
Si sigues al pie de la letra los siguientes consejos, caerás rendido/a al magnetismo gastronómico del pan con tomate o pan tumaca, ya sea como aperitivo, cena improvisada junto a una buena tabla de embutidos, una barbacoa insuperable o para acompañar cualquier otra comida rápida y saludable. ¡Toma nota!
#1 ¿La clave? La elección de los ingredientes
- Pan. Como hemos comentado con anterioridad, el pan es uno de los elementos más importantes a la hora de hacer el tradicional pan con tomate. En ALDI recomendamos sí o sí un pan de miga densa, para que “aguante” bien el resto de ingredientes. Hazte con un buen pan de payés u hogaza, aunque tampoco debes descartar el pan rústico, el de vidrio o la coca de pan. Tú decides.
- Tomates. Para un pan tumaca de vértigo es indispensable que selecciones tomates jugosos, carnosos y que presuman de un color rojo intenso, pues deben hallarse en su punto óptimo de maduración. En este sentido, en ALDI apostamos por tomates de colgar de proximidad. Y olé.
- Aceite. El aceite de oliva virgen extra, preferiblemente de acidez baja, es el complemento perfecto del pan con tomate, ya que acentúa su sabor y le aporta la textura deseada en boca, agradable y suave. Para que te hagas una idea, el chorro de aceite debe ser lento, pero a un ritmo continuado y con firmeza por ambas caras de la rebanada. Tanta es la importancia de nuestro oro líquido en esta receta, que no sabemos por qué no consta en el nombre de la misma. Se lo merecería, ¿verdad?
- Sal. Si deseas hacer el auténtico pan con tomate, nada de sales aromatizadas. Apuesta por una sal fina de mesa, pues su grano homogéneo se reparte de maravilla. Hay quien prefiere salar con sal gruesa, sal común o sal con escamas, pero eso ya lo dejamos al gusto del comensal.
#2 ¡No escatimar en tomates!
Cenar pan con aceite y tomate y una tabla de embutidos de la tierra es un gran regalo para los sentidos. Sin embargo, deja de serlo cuando el pan está poco untado en tomate. Error.
Restriega este fruto maduro para que se humedezca bien la miga, de forma circular, hasta que quede bien cubierta la superficie. Todo ha de quedar bien rojo, así que nada de escatimar en tomates.
#ALDItruco: como “aquí hay tomate” te mostramos cómo cortar el tomate para preparar ricas ensaladas, pelarlo, secarlo e hidratarlo… ¡y mucho más! ¡Qué sería de nosotros sin esta deliciosa fruta!
#3 Primero la sal, después el aceite
En este caso el orden sí altera el producto. Si decides ponerle sal al pan con tomate, es fundamental hacerlo antes de verter el chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¿Y eso? Muy fácil, porque si pones antes el aceite que la sal, este formará una capa “impermeable” que dificultará que la sal alcance la miga. Además, el aceite puede hacer que la sal se desplace hacia el plato. Ficha este tip.
Variantes del pa amb tomàquet tradicional
A pesar de que hay un cierto consenso para la receta de pan con tomate más clásica, como en todo, no hay una norma escrita como tal. A veces se pueden saltar esas reglas (siempre que apliquemos el sentido común) y crear un pan tumaca más rebelde. Inspírate con las siguientes propuestas:
- Con tomate rallado. En ocasiones, por ser muy amante del tomate o porque tienes que aprovechar al máximo los que tienes en la nevera, se unta tomate rallado al pan. O incluso se corta en dados y se dispone tal cual sobre la rebanada. Cuidado con mojarlo demasiado, especialmente si untas los dos costados del pan de payés. Eso sí, nada de usarlo de lata o emplear una salsa de tomate.
- Sin sal. Hay personas que no salan el pan tumaca, puesto que consideran que el pan ya lleva suficiente. Asimismo, en función de con qué lo quieras combinar (por ejemplo, con jamón serrano), echarle sal al pan con tomate puede resultar hasta excesivo.
- Con otro tipo de pan. Hay quien sustituye el pan de payés u hogaza por pan rústico, de vidrio, coca de pan o incluso pan de molde. Como siempre, “para gustos, sabores”. Pruébalos también. ¡Ah! ¿Te gustaría aprender a preparar tu propio pan en casa? Aprovechamos la ocasión para invitarte a que pongas las manos en la masa y enseñarte cómo hacer pan casero fácilmente. Transformarlo o no en pan tumaca ya será cosa tuya. ¿Al lío?
- Con ajo. Aunque somos conscientes de las propiedades medicinales del ajo, el pan con tomate auténtico se prepara sin. O con, porque en la actualidad hay infinitos defensores del pan tumaca tostado untado con ajo. Según muchos, una verdadera exquisitez. Señores y señoras, se abre el dilema.
- Con chocolate. Sí, has leído bien. Aunque suene algo excéntrico, el pan con tomate y chocolate es una combinación ganadora. Haznos caso y dale una oportunidad. ¡Ojo que no se convierta en tu merienda favorita! Avisamos.
Filetes
Para hacer realidad todo un clásico como son los filetes rebozados, tienes que empanarlo de diez. ¿Cómo? Muy fácil, solo tendrás que pasar este corte de carne por harina, luego por huevo y, por último, por pan rallado, para ser frito en abundante aceite.
¡Ojo! Como sucede con el pollo, la imaginación es toda una cualidad culinaria, así que puedes sustituir el pan rallado por otros elementos. Por ejemplo, semillas, quicos u otros frutos secos, copos de maíz, nachos, entre otros. Lánzate a la aventura, porque al rebozar filetes de otras maneras descubrirás matices de sabor muy interesantes. ¿Y si varías los tipos de harina o marinas los filetes previamente? Brutal.
Albóndigas
En la mayoría de ocasiones, es aconsejable rebozar las albóndigas solo con harina para ayudar a que conserven su forma. Como en ALDI no nos cuesta nada eso de compartir, te contamos todos los secretos habidos y por haber para que tus albóndigas caseras queden envidiablemente jugosas. Y también nuestra receta de albóndigas en salsa española, de toma pan y moja. No te lo quedes para ti. O sí…
Cómo rebozar verduras
Para disfrutar de las verduras rebozadas y demás hortalizas como si fueran “pescaíto” frito, en ALDI te recomendamos que las cocines en tempura. Se trata de una técnica de cocina que consiste en la fritura de un alimento, cortado en tiras o bastones de bocado, que previamente ha sido cubierto con una masa ligera. Toma ya.
Berenjenas, calabacín y coliflor en tempura
Que no cunda el pánico, porque este rebozado para las verduras es muy sencillo, tanto que conseguirás una tempura tan rica como la de cualquier restaurante japonés. Aunque para lograrlo, deberás seguir estos consejos al pie de la letra:
- Es indispensable que los trozos de hortalizas a rebozar sean de un tamaño determinado. #ALDIconsejo: trocea previamente los vegetales con un alto contenido de agua, como el calabacín o la berenjena. Cúbrelos con un poco de sal para que pierdan por completo ese exceso de agua y pueda estropear la tempura.
- Cuando te líes a hacer la masa de la tempura, el agua debe estar muy fría. Añádele un par de cubitos de hielo para garantizar que este rebozado se encuentra a la temperatura idónea durante el proceso de elaboración.
- A la hora de freir, asegúrate que la temperatura del aceite sea constante, entre 180º y 200º C. Y cuidado, porque las verduras rebozadas estarán listas en un periquete, ¡en tan solo 2 minutos!
Ahora que tienes clarinete cómo hacer una tempura de escándalo, necesitarás estos ingredientes para el rebozado: 100 g harina de trigo, 50 g maicena, 1 cdta de levadura química, 1 pizca de sal, 1 huevo, 200 ml de agua muy fría y 2 cubitos de hielo. No olvides tus hortalizas favoritas y ¡a la cesta de la compra!
En cuanto al paso a paso, tamiza la harina junto con la maicena y la levadura química. Añade la sal e integra estos ingredientes. Por otro lado, mezcla el huevo con el agua fría y súmalos al resto de ingredientes secos. Tu objetivo es formar una masa ligera y homogénea. Cuando la tengas lista, añade los dos cubitos de hielo para que se mantenga bien fresquita y resérvala en la nevera hasta que reboces tus verduras con ella. Te chiflará esta fritura.
Otros alimentos
Hay algunas maravillas culinarias en particular cuyo rebozado merece una mención aparte. Hablamos de las croquetas y el tofu, también conocido como queso de soja, uno de los alimentos con más fama del universo vegetariano y vegano. Te contamos cómo rebozarlos:
Croquetas
La sección de “cómo rebozar croquetas caseras” no podía faltar, ya que a todo el mundo le vuelven loco. Y si no prueba nuestra receta de croquetas sin gluten de champiñones y espinacas. Al grano. Para rebozar croquetas correctamente y evitar que se abran al freírlas en la sartén, debes utilizar tres capas: la primera de pan fino o harina, la segunda de huevo batido y, la última, de pan rallado más grueso. Siguiendo estos pasos lograrás un rebozado de croquetas crujiente y nada grasiento. Eso sí, cuando batas el huevo es fundamental que lo hagas de forma enérgica, evitando que queden grumos. Listo.
Tofu
¿Quieres unos fingers de tofu rebozados? Enhorabuena, estás en el lugar apropiado. Solo tienes que rebozar el tofu en dos cucharadas de harina de garbanzo, 100 ml de agua y una pizca de sal. Para que te hagas a la idea, la consistencia de esta masa debe de ser similar a la de un huevo batido. Luego pasa los bastoncillos de tofu por pan rallado o panko molido, un pan rallado japonés.
>> Si no va contigo esto de las frituras convencionales, te animamos a descubrir nuestras recetas con freidora de aire, una forma de freir (apenas sin aceite) mucho más saludable. ¿Te apetecen unas alitas de pollo con patatas fritas en freidora de aire? ¿O lomos de salmón? Te dejamos con ganas de más…
Pa amb tomàquet o pan tumaca, tips desconocidos para hacerlo espectacular
En ALDI no se nos ocurre un mejor homenaje para la Diada de Catalunya (11/09), que sacar a relucir uno de sus tesoros culinarios más extendidos: el pà amb tomàquet. Esta deliciosa receta tan sencilla como económica, también conocida como “pan tumaca”, es de gran ingenio gastronómico por su versatilidad. Y es que combina con todo, tanto dulce como salado, y apuesta por la cultura del aprovechamiento. No te pierdas la receta auténtica de pan con tomate, así como los consejos a seguir si quieres que el resultado sea excepcional. Si al igual que nosotros, te gusta saborear los pequeños placeres de la vida, este post es para ti. ¡Bon profit!
Cuál es el origen del pan con tomate
No hay dilema, pues la mayoría de fuentes apuntan que el origen del pa amb tomàquet es casi tan antiguo como la llegada de este fruto a nuestro país (sí, el tomate es una fruta) en el siglo XVI. No obstante, la primera referencia escrita de este sencillo manjar consta en 1884, en Catalunya, donde en las masías de payeses del siglo XIX ya se untaba el pan reseco de varios días con tomate, con el objetivo de ablandarlo, y con un chorro generoso de aceite de oliva. No se nos ocurre una mejor manera de aprovechar el pan duro del día anterior y el excedente de tomates del verano. Chapó. ¿Lección aprendida?
Receta de pa amb tomàquet o pan tumaca (la auténtica)
Estás a punto de descubrir cómo hacer pan tumaca como un auténtico catalán, una receta sencilla pero compleja a la vez, una delicatessen que se prepara rápidamente y que combina con todo.
Ingredientes (4 personas)
- 4 rebanadas de pan de hogaza o payés
- 4 tomates “de colgar” (muy maduros)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Cómo preparar un pan con tomate de 10 paso a paso
Paso 1. Para hacer un auténtico pa amb tomàquet debes elegir un tipo de pan específico, un pan de harina de trigo, preferiblemente cocido en un horno de leña y no excesivamente tostado. El formato popular es el redondo (pan de payés de 1 kg), con miga de agujeros pequeños. Tienes dos opciones, pedir que te lo corten en la panadería, en rebanadas de 1,3 centímetros o bien cortarlo tú con la ayuda de un cuchillo de sierra. Después, tuesta las rebanadas en la tostadora o en el horno, como te sea más práctico. ¡Ojo! El pan debe quedar tostado por fuera y aún con miga jugosa por dentro. Lo lograrás.
Paso 2. Corta el tomate de colgar, también conocido como tomacó, y úntalo en el pan apretando ligeramente el tomate maduro y en movimientos circulares. Repite la operación en el otro lado de la rebanada de pan. Verás que no siempre se untan con tomate ambas mitades, pero el resultado es inigualable. ¿Listo?
Paso 3. Por último, sala con sal fina la rebanada de pan, también por ambos costados, y vierte un chorro de aceite de oliva virgen extra. Lo tienes. Abre la boca y, lo dicho, disfruta de los pequeños placeres de la vida.
3 tips para hacer el mejor pan con tumaca del mundo
Si sigues al pie de la letra los siguientes consejos, caerás rendido/a al magnetismo gastronómico del pan con tomate o pan tumaca, ya sea como aperitivo, cena improvisada junto a una buena tabla de embutidos, una barbacoa insuperable o para acompañar cualquier otra comida rápida y saludable. ¡Toma nota!
#1 ¿La clave? La elección de los ingredientes
- Pan. Como hemos comentado con anterioridad, el pan es uno de los elementos más importantes a la hora de hacer el tradicional pan con tomate. En ALDI recomendamos sí o sí un pan de miga densa, para que “aguante” bien el resto de ingredientes. Hazte con un buen pan de payés u hogaza, aunque tampoco debes descartar el pan rústico, el de vidrio o la coca de pan. Tú decides.
- Tomates. Para un pan tumaca de vértigo es indispensable que selecciones tomates jugosos, carnosos y que presuman de un color rojo intenso, pues deben hallarse en su punto óptimo de maduración. En este sentido, en ALDI apostamos por tomates de colgar de proximidad. Y olé.
- Aceite. El aceite de oliva virgen extra, preferiblemente de acidez baja, es el complemento perfecto del pan con tomate, ya que acentúa su sabor y le aporta la textura deseada en boca, agradable y suave. Para que te hagas una idea, el chorro de aceite debe ser lento, pero a un ritmo continuado y con firmeza por ambas caras de la rebanada. Tanta es la importancia de nuestro oro líquido en esta receta, que no sabemos por qué no consta en el nombre de la misma. Se lo merecería, ¿verdad?
- Sal. Si deseas hacer el auténtico pan con tomate, nada de sales aromatizadas. Apuesta por una sal fina de mesa, pues su grano homogéneo se reparte de maravilla. Hay quien prefiere salar con sal gruesa, sal común o sal con escamas, pero eso ya lo dejamos al gusto del comensal.
#2 ¡No escatimar en tomates!
- Cenar pan con aceite y tomate y una tabla de embutidos de la tierra es un gran regalo para los sentidos. Sin embargo, deja de serlo cuando el pan está poco untado en tomate. Error.
- Restriega este fruto maduro para que se humedezca bien la miga, de forma circular, hasta que quede bien cubierta la superficie. Todo ha de quedar bien rojo, así que nada de escatimar en tomates.
- #ALDItruco: como “aquí hay tomate” te mostramos cómo cortar el tomate para preparar ricas ensaladas, pelarlo, secarlo e hidratarlo… ¡y mucho más! ¡Qué sería de nosotros sin esta deliciosa fruta!
#3 Primero la sal, después el aceite
- En este caso el orden sí altera el producto. Si decides ponerle sal al pan con tomate, es fundamental hacerlo antes de verter el chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¿Y eso? Muy fácil, porque si pones antes el aceite que la sal, este formará una capa “impermeable” que dificultará que la sal alcance la miga. Además, el aceite puede hacer que la sal se desplace hacia el plato. Ficha este tip.
Variantes del pa amb tomàquet tradicional
- A pesar de que hay un cierto consenso para la receta de pan con tomate más clásica, como en todo, no hay una norma escrita como tal. A veces se pueden saltar esas reglas (siempre que apliquemos el sentido común) y crear un pan tumaca más rebelde. Inspírate con las siguientes propuestas:
- Con tomate rallado. En ocasiones, por ser muy amante del tomate o porque tienes que aprovechar al máximo los que tienes en la nevera, se unta tomate rallado al pan. O incluso se corta en dados y se dispone tal cual sobre la rebanada. Cuidado con mojarlo demasiado, especialmente si untas los dos costados del pan de payés. Eso sí, nada de usarlo de lata o emplear una salsa de tomate.
- Sin sal. Hay personas que no salan el pan tumaca, puesto que consideran que el pan ya lleva suficiente. Asimismo, en función de con qué lo quieras combinar (por ejemplo, con jamón serrano), echarle sal al pan con tomate puede resultar hasta excesivo.
- Con otro tipo de pan. Hay quien sustituye el pan de payés u hogaza por pan rústico, de vidrio, coca de pan o incluso pan de molde. Como siempre, “para gustos, sabores”. Pruébalos también. ¡Ah! ¿Te gustaría aprender a preparar tu propio pan en casa? Aprovechamos la ocasión para invitarte a que pongas las manos en la masa y enseñarte cómo hacer pan casero fácilmente. Transformarlo o no en pan tumaca ya será cosa tuya. ¿Al lío?
- Con ajo. Aunque somos conscientes de las propiedades medicinales del ajo, el pan con tomate auténtico se prepara sin. O con, porque en la actualidad hay infinitos defensores del pan tumaca tostado untado con ajo. Según muchos, una verdadera exquisitez. Señores y señoras, se abre el dilema.
- Con chocolate. Sí, has leído bien. Aunque suene algo excéntrico, el pan con tomate y chocolate es una combinación ganadora. Haznos caso y dale una oportunidad. ¡Ojo que no se convierta en tu merienda favorita! Avisamos.