¡Que viva Candemorning!

‘Do you speak English?’ Para muchos de nosotros la respuesta siempre es un sí rotundo, aunque sepamos cuatro palabras, lo chapurreemos o tengamos un acento ‘made in Candemorning’. Y nos parece bien, porque el primer paso para dominar un idioma es perderle el miedo… y la vergüenza. Aunque es posible que no podamos mejorar tu inglés por arte de magia, sí podemos asegurarte que se aprende mucho mejor con unas buenas ‘cookies’, unos ‘muffins’ o un delicioso ‘smoothie’ en la mesa. O como mínimo, seguro que acabas perfeccionando tu pronunciación y te lanzas a viajar ‘around the world’.

 

Have a nice day!

(¡Que tengas un bonito día!)

Todo empieza con un buen ‘breakfast’, aquí y en el pueblo más pequeño de la campiña inglesa. Si andas de viaje por el Reino Unido y te ofrecen un desayuno inglés (‘English breakfast’) más vale que tengas hambre… Si aceptas el reto de enfrentarte a él prepárate para un plato enorme en el que caben las judías con tomate (‘baked beans’), el beicon (‘bacon’), las salchichas (‘sausages’), los huevos (‘eggs’), tostadas (‘toasts’), pastel de patata (‘potato cake’) y un tomate asado (‘grilled tomato’). No sabemos cuántas horas tardarás en volver a tener hambre, pero se nos ocurren unas cuantas soluciones en forma de infusiones, empezando por un aromático té inglés, que seguro que te ayudarán a digerirlo con calma.

 

I can teach you how to do it

(Puedo enseñarte a hacerlo)

Te hartas a ver series y películas en inglés subtituladas, porque lo tuyo es ver las películas en su idioma original, pero al final lo que aprendes es a leer más rápido que nunca… en castellano. Aunque no es un mal método para ir acostumbrando tu oído al idioma de Shakespeare, los intercambios lingüísticos son una forma ideal de dejarte ir y practicar inglés en un entorno tan cómodo como puede ser tu propio hogar. Invita a tu “pareja” a casa y aprende tanto vocabulario como puedas. Aunque no te aseguramos que hables como un presentador de la BBC en un par de semanas, podemos ayudarte a romper el hielo (‘to break the ice’). Sirve un aperitivo muy nuestro: unas aceitunas (‘olives’) y unos torreznos (podrás traducírselo como ‘crispy bacon rashers’), por ejemplo. Verás como la conversación empieza a fluir y en menos de 10 minutos no te darás cuenta de cuando estáis hablando en castellano y de cuando lo hacéis en inglés. ‘You got it!’ (¡Ya lo tienes!)

 

Planning our best trip!

¡Planeando nuestro mejor viaje!

Ya te has lanzado con el inglés y sabes que te puedes defender con el idioma en cualquier lugar del mundo, así que… os vais a recorrer los Estados Unidos y a vivir la ‘American way of life’, es decir, el estilo de vida 100 % americano. ¿Sabes qué es lo más temible de estos grandes viajes? No son los papeleos, ni los hoteles… son las quedadas para prepararlos. Saca la mejor guía de viajes que encuentres, toma aire y empieza a convivir con los “me han dicho que en este bar hacen las mejores hamburguesas de Nueva York” o los “tenemos que ir a 12 museos en un mismo día”. Pero no te rindas, reserva en la mesa un espacio para una cena de picoteo con un toque americano y verás como tus opiniones van ganando valor. ¿No se te ocurre el qué? Te dejamos una receta de pollo que podrás acompañar con una rica salsa barbacoa. Solo un consejo: retira los mapas de la mesa mientras cenáis si no quieres que cada dedo quede marcado en los planos con un bonito color ‘BBQ’.