Lunes, el mejor día de la semana

Nadie sabe qué han hecho los lunes para ser tan duros… Quizá ser los primeros. Los primeros de la semana, los primeros laborables, los primeros después de un día de descanso… Los lunes son tan complicados que incluso existe una teoría que dice que el tercer lunes del mes de enero es el día más triste del año, el llamado Blue Monday. Según esta idea, el mal tiempo, lo lejos que quedan las Navidades, el hecho de que los propósitos de Año Nuevo empiezan a naufragar y lo duro que se hacen enero y su temida cuesta son los culpables de que ese lunes sea un día más bien de bajón. Nosotros creemos que hay que querer a todos los días por igual, porque seguro que cualquier lunes del año puede ser un gran día.

 

Buenos días, querido lunes

Si el primer día de la semana se hace especialmente duro para ti, quizá es una buena idea que empieces con un desayuno especial que sea algo diferente de los del resto de la semana. Puedes darte un pequeño capricho dulce en forma de bollería o prepararte un buen bocadillo con tu queso o embutido favorito para coger fuerzas para toda la jornada. No olvides tu dosis de café o para despertarte desde el primer momento y una buena pieza de fruta o tu zumo favorito para afrontar el día con más ganas que nunca. Aunque tenemos otra idea para coger la semana con fuerza… ¿Y si empiezas haciendo deporte? Salir a correr o ir al gimnasio desde la mañana del lunes te activará y ayudará a afrontar la semana con positividad y más ganas que nunca. ¡Recuerda hidratarte antes, durante y después de hacer ejercicio!

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Guárdate un poco de finde

Los fines de semana nos encanta pasar un rato en la cocina y preparar platos deliciosos: guisos de los de mojar pan, carnes al horno, algún que otro pastel… Una buena forma de transportarte al calor de tu casa aunque estés en la oficina es guardar un poco de esa comida para llevártela al trabajo y acompañarla de una buena guarnición. Si ha sobrado estofado de carne, puedes completarlo con un poco de arroz blanco, o puedes preparar un bocadillo con los restos de ese sabroso pollo al horno que hiciste el domingo: solo tienes que cortar la pechuga a trozos, ponerla en tu pan favorito y añadirle unas rodajas de tomate, lechuga y tu salsa favorita. Si además ha quedado un poco de ese bizcocho que tan bien te sale, llévatelo al trabajo y prepara dos cucharas, ¡tendrás que compartirlo!

 

Lo que bien empieza ¡mejor acaba!

Si has seguido estos pasos, el Blue Monday estará más que superado, pero siempre se puede mejorar. ¿Por qué no convertir el lunes en el día de Asia? Hazte con algo de picoteo asiático: pan de gambas, ‘crackers’ de arroz o un aperitivo japonés. Cocina una receta como un riquísimo pollo ‘tandoori’ y prepárate para ver tu programa de TV o serie favorita y cerrar por todo lo alto un gran lunes.