Lee esto con atención

¿Lo hemos conseguido? En estos tiempos en los que las imágenes, los vídeos y la música lo dominan todo, no es nada fácil sacar tiempo, y ganas, para ponerse a leer. Pero aprovechando que el 23 de abril es el Día Internacional del Libro queremos despertarte el gusanillo de la lectura y descubrirte varios métodos para conseguir que el placer de leer sea más placentero aún.

¿Y hoy qué lees?

Que adoptes una rutina lectora habitual, ya sea diaria o semanal, dependerá mucho de la selección de libros que hagas. Si sus primeras páginas saben engancharte, habrás dado un primer paso para caer en sus redes y acabarlo más pronto que tarde. ¿No sabes qué leer? Piénsalo. Seguro que hay temas que te interesan más: el misterio, los romances, la historia, las aventuras… En tu librería, ya sea ‘online’ o física, sabrán recomendarte las últimas novedades o los clásicos más leídos. Lee su contraportada para hacerte una idea con la sinopsis y, si su argumento te llama la atención, ¡no te lo pienses! Si aun así tu principal obstáculo es mantener la atención, te recomendamos lanzarte a por los libros de cuentos. Son historias tan cortas que las leerás de un tirón y no te dará pereza empezarlas… ¡ni acabarlas!

Un plan relajante

Está bien ser un lector ávido que devora páginas y páginas de camino al trabajo o en cualquier sala de espera en cuanto tienes un minuto libre, pero lo mejor de leer es la experiencia de hacerlo de forma tranquila y relajada. Encuentra un rincón silencioso de tu casa que cuente con una butaca o un sofá cómodo, toma asiento y prepárate para disfrutar de cada página. Si tu plan es leer un rato antes de la comida, prepara un sencillo aperitivo para tener a tu lado. Unas ‘chips’, unas aceitunas y un refresco serán tu compañía en tu viaje a través del libro. Si lo tuyo es una lectura a media tarde, escoge tu infusión favorita y acompáñala de unas galletas o una onza de un buen chocolate negro. No te darás cuenta y habrás disfrutado de un buen rato de paz que serenará tus ánimos para lo que quede de día.

 

Alimento para el alma

Si leer es una buena forma de darle de comer a nuestro cerebro, recorrer las hojas de un libro de cocina es alimentarse al cuadrado porque tu mente aprenderá cosas nuevas y tu paladar saboreará recetas que no conocía. Tener una buena biblioteca de libros gastronómicos te ayudará a ampliar tu menú con más ideas para poder variar lo que comes habitualmente y, además, te descubrirá nuevas técnicas, ingredientes e incluso culturas. ¿Algunos básicos? Hazte con un libro de cocina mediterránea o española que te enseñe los platos principales de nuestra gastronomía, busca alguno más especializado como, por ejemplo, platos rápidos y sanos o cocina vegetariana y, finalmente, viaja alrededor del mundo con los sabores de tus gastronomías favoritas: mexicana, italiana, japonesa… Un ejemplo más de cómo la lectura amplía tu imaginación y te da ideas para que tu día a día sea siempre diferente.