Inspiración, depuración

Inspiración, depuración

Enero ya ha pasado y, como cada año, hemos superado su temida cuesta. Aunque a veces cuando llegas a la cima te das cuenta de que aún te queda otra colina por subir. Ante todo mucha tranquilidad, los primeros meses del año te pueden servir para afrontar el resto con ganas y mucha energía si sabes cómo relajarte y tomarte la vida con filosofía. Así que coge aire, expúlsalo muuuuuy lentamente y léenos con atención.

Un plan ‘detox’ no es solo una dieta

Oímos la palabra “depurar” y en seguida pensamos en comida. Pero hay unas cuantas maneras de olvidarnos de los excesos de la Navidad que van más allá de la alimentación. Algunos nos olvidamos del deporte desde finales de diciembre hasta bien entrado el mes de enero así que febrero puede ser el mes en el que ponerte las pilas y volver a la buena rutina de ir al gimnasio, la piscina o a correr. Es más… ¿has pensado en practicar yoga o pilates? Estas disciplinas son perfectas para cumplir con la máxima del “Mens sana in corpore sano” (Mente sana en cuerpo sano), porque te llevan a ejercitar todo tu cuerpo poco a poco y, además, te ayudan a relajarte y a poner tu mente en forma.

Plato DETOX

A veces 1 minuto es más que suficiente

Aunque parezca que 60 segundos dan para muy poco, con solo ese tiempo puedes conseguir “descomprimir” tu mente, airearte y volver a empezar tus quehaceres con energías renovadas. ¿Estás en el trabajo? Levántate de tu asiento, date una vuelta por la oficina o sal a la calle un momento. Utiliza esos instantes para respirar, pensar en cosas que te apetecen o simplemente en tararear esa canción que tanto te gusta últimamente. ¿Por fin en casa? Aquí es donde tienes que ganarte tu espacio y tu tiempo para oxigenarte y dedicarte un poco de tranquilidad. Adopta nuevas rutinas que te ayuden a bajar pulsaciones, olvidarte de los problemas y acabar el día con la mente limpia. Algunas de estas costumbres positivas pueden ser dedicar un rato a la lectura antes de ir a dormir, practicar aficiones como el ‘crochet’ mientras te tomas tu infusión favorita, o una ducha relajante acompañada de tu incienso favorito. Y una cosa más, olvídate del teléfono móvil o la tableta un buen rato antes de acostarte, te ayudará a irte a la cama con una total serenidad.

Ahora sí, a comer con cabeza 

Sí, lo sabemos, la Navidad te pone tantos anzuelos para que piques y piques… y vuelvas a picar. Ahora que ya no quedan turrones ni polvorones y que no tendrás dos banquetes familiares cada semana, es el momento de empezar a alimentarse con recetas ligeras para que tu cuerpo vuelva a acostumbre a unas digestiones más llevaderas. Pero eso no significa que tengas que olvidarte de unos guisos de esos que estás deseando comerte o que vayas a tomar solo verduras al vapor. Hay muchos ingredientes que, cocinados de la forma adecuada o bien aliñados con gusto, se convierten en platos repletos de sabor. Puedes empezar tu comida principal del día con un ceviche de langostinos para no irte a la típica ensalada y prepararte un clásico de nuestra cocina como la merluza a la gallega para seguir. ¿Y de cena? Una suave crema de puerros con todo el sabor de la verdura. Así da gusto olvidarse de los excesos navideños, ¿no te parece?