El día en que te convertiste en un experto en vinos

Otra vez. Salís a cenar, pero tardáis lo vuestro en decidir lo que vais a comer y pedís un vino al azar. Luego llega el camarero, os miráis con cara de circunstancias y le evitáis cuando pregunta quién lo va a probar. Ridículo, ¿verdad? Para que no os vuelva a pasar, basta con aprenderse 4 detalles sobre las características del vino y sus maridajes. ¡Parecerás un profesional!

VINO, ENCANTADO DE CONOCERTE

Para empezar, tienes que conocer las características básicas del vino para poder decidir si se trata del que estabas buscando. Tanto si tienes una cena de empresa como una reunión familiar, una botella acertada es una buena carta de presentación. ¡Toma nota!

  • El color es importante. Sirve un poco de vino en una copa e inclínala 45º para observar su textura. Asegúrate de mirarlo sobre un fondo blanco (puedes poner una servilleta blanca detrás, por ejemplo) para que los colores no distorsionen su aspecto.
  • Y el aroma, también. El olor del vino cambia con el paso del tiempo; por eso, no huele igual al descorcharlo que al cabo de unos minutos o al removerlo en la copa. Es en ese momento cuando podrás apreciar todo tipo de aromas a frutas, flores, hierbas, especias como la pimienta… Y a otros que te sorprenderán: pasteles, bollería, queso, caramelo, pan, miel, vainilla, madera, chocolate o frutos secos. ¿No te está empezando a picar la curiosidad?
  • Y por supuesto, el gusto. Para notar todo el sabor del vino, haz un recorrido con él por toda la boca. La lengua y el paladar aprecian distintos matices: dulce, salado, ácido y amargo en diferentes intensidades. Con el tiempo irás encontrando tu combinación ideal.

Fotografías de vinos

¿QUIÉN TRAE EL VINO? ¡YO, YO, YO!

Pasar de esconderte cuando se decide quién va a traer el vino a querer que el resto pruebe tus vinos favoritos es muy, muy fácil. ¿El truco? Sacarás un sobresaliente si preguntas por el menú, conoces a los invitados y te sabes los maridajes que te ofrecemos a continuación.

  • ¿Cena en pareja? Aquí la estrella es el vino blanco. Elige uno si lo que vais a comer es marisco, pescado, paella, fritos o asados, huevos, jamón o cordero.
  • ¿Comida con amigos? Opta por los vinos rosados. Con pasta y pizza no fallan. También son la bebida perfecta para cualquier queso suave, la carne de cerdo y las verduras asadas.
  • ¿Tienes un compromiso? Apuesta por los vinos tintos. Son el maridaje por excelencia de la carne, especialmente la roja. También van de lujo con los quesos fuertes, la pasta y las setas.

CÓMO PASAR DE INVITADO A ANFITRIÓN

No siempre eres invitado… ¡ni el vino es solo para beberlo! Para cuando te toque organizar a ti una cena en casa, te proponemos este postre en el que la fruta y el tinto se unen para darle un final de 10 a tu menú.

Melocotón al vino

Ingredientes

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Paso a paso

1. Pela y trocea los melocotones y añádelos a un bol junto con el vino, el azúcar, la piel de limón y la canela.

2. Déjalo macerar 4 días para que la fruta coja todo el sabor.

3. Emplátalo de la forma más original: en un plato hondo pequeño ¡o en una copa!

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