Papás, ¿cuánto falta para los regalos?

Papás, ¿cuánto falta para los regalos?

A estas alturas seguro que los peques de la casa ya tienen varios folletos llenos de tachones y notas para escoger los regalos de su carta. Les dijisteis que eligieran unos pocos y ellos os han hecho caso… ¡quieren unos pocos de cada página! Para ti la espera puede que se haga algo larga, pero para ellos se hace eterna. ¿Y qué van a pedir este año? Sabemos que acertar no siempre es fácil; por eso, esta vez queremos que nada te pille por sorpresa.

Con las ideas que hemos seleccionado para ti en el Especial Juguetes de esta Navidad, superar a Melchor, Gaspar, Baltasar o hasta al mismísimo Papá Noel será ¡turrón comido!

Haz que usen la imaginación

Los niños no necesitan una televisión para poder vivir grandes aventuras. Los juguetes clásicos, como los juegos de construcción de madera, los supermercados o cocinas de juguete y los castillos de tela gigantes, son lo único que les hace falta para pasarse horas imaginando historias, creando situaciones y compartiendo tiempo con sus amigos.

Lo aprenden TODO

Sí, también lo bueno. Los niños se interesan por todo y no dejan de aprender. Por eso es importante que tengan siempre cerca juegos educativos, tengan la edad que tengan. Los instrumentos musicales infantiles son una forma muy sencilla de despertar la vena artística de los peques y fomentar la constancia y el esfuerzo por aprender. Pianos casi como los de verdad, micrófonos con karaoke para que no dejen de cantar sus canciones favoritas, xilófonos, ukeleles u orquestas completas para que toquen sus propias creaciones son algunos de los instrumentos musicales que nunca fallan.

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Por supuesto, hay juegos educativos clásicos que ayudan a despertar sus habilidades y juguetes para futuros investigadores con los que pueden aprender de ciencia sin darse cuenta y aprender del mundo que les rodea sin dejar de divertirse.

 Y son, sin dudarlo, los más innovadores de la casa

Ellos no tienen miedo a probar nada y no saben qué es el futuro… ¡para ellos el mañana es hoy! Por eso se atreven a utilizar drones y se suben a medios de transporte que hasta hace poco solo veíamos en las películas, como los ‘balance scooters’. Y mientras los mayores aún alucinamos con la realidad virtual y los mundos en 3D, ellos están tan acostumbrados que lo ven como un juego más.