Disfruta del verano con cabeza

Los veranistas somos aquellas personas que, disfrutando de los últimos días de agosto en la playa, ya tenemos en mente el próximo verano, y estamos deseando que llegue.

Y, cuando llega, sabemos que para disfrutarlo al máximo hay que hacerlo de forma prudente. En verano solemos disfrutar de actividades al aire libre en familia o con amigos, pero otros dos acompañantes imprescindibles deben ser el agua y la fruta, para hidratarnos y poder seguir pasándolo bien.

Hay que cuidar y proteger bien nuestra piel frente a los rayos del sol. Lo más importante es escoger un nivel de protección adecuado para cada ocasión y tipo de piel, además de seleccionar aquellos que protegen también de las radiaciones UVB y UVA. Después ya podemos decidir otros aspectos como si queremos que tenga alguna fragancia, que sea resistente al agua (“waterproof”) –un detalle a tener presente para activados en playa y piscina– o especial “deporte”, resistente al sudor, para cuando hacemos actividades físicas bajo el sol.

Pero, ¿cómo elegir el protector ideal cuando vamos a la tienda? No os preocupéis, os contamos cómo hacerlo. Seguro habéis visto las siglas FPS en los packs de estos productos acompañadas de un número. Se trata de la abreviatura de “factor de protección solar”, una propiedad del producto que hace que podamos tomar el sol durante más tiempo sin sufrir daños, pues aunque nuestra piel cuenta con una defensa natural para los rayos solares ésta no es suficiente para evitar lesiones si pasamos mucho rato bajo los rayos solares por lo que debemos cubrirnos con cremas. En cuanto al número, éste nos indica el nivel de esta protección, cuanto más alto sea este número durante más tiempo podremos tomar el sol.

Buscad también los iconos UVB y UVA para asegurarnos que el producto nos protege de las radiaciones UVB y UVA. Encontrar tu protección ideal es esencial para evitar quemaduras superficiales y envejecimiento prematuro de nuestra piel, pero no suficiente. Hay muchos detalles importantes a tener en cuenta en estos meses de verano.

Castillo de arena con cremas solares alrededor

Algunos consejos para tomar el sol:

  • Aplicad el protector solar media hora antes de la exposición y, renovadlo cada dos horas, como mínimo. La protección solar disminuye su efectividad con el paso del tiempo. Y, ¡sed generosos en todas las aplicaciones! Solo así podréis estar siempre protegido de los rayos solares.
  • Evitad tomar el sol entre las 12.00 y las 16.00 horas. Suele ser la franja del día donde las radiaciones solares son más agresivas.
  • Las sombrillas no protegen de toda la radiación solar. Aunque vayáis a quedaros bajo una todo el tiempo, no olvidéis poneros protector solar.
  • Como ya hemos explicado más arriba, la hidratación es fundamental para poder disfrutar del verano. Y el agua no solo viene en botella, sino también en frutas como la sandía, el melón, el melocotón o la ciruela.
  • La piel de los más pequeños requiere un cuidado especial. Garantizad una mayor protección utilizando el FPS adecuado y, además, con ropa técnica con un FPS de 30 o más, y ropa fresca para los momentos sin sol.
  • Después de un día de playa, nuestro cuerpo nos pide una ducha refrescante y nuestra piel un extra de hidratación. Es el turno del ‘aftersun’, una crema de rápida absorción que refresca la piel y prolonga el bronceado.
Arena de playa con cremas solares tumbadas en ella

Ahora sí, ya estáis preparado para ser unos auténticos veranistas. ¡Al agua!