Un detalle: mañana es San Valentín

¿Conoces esa sensación? La de que te estás olvidando de algo y no sabes qué es. Ese runrún que te asalta en la cola del súper, mientras estás parado en un semáforo o en la cama antes de irte a dormir. Ese recuerdo de que tienes algo que hacer, algo IMPORTANTE… ¡Oh, sí! ¡Mañana es el Día de los Enamorados! Y, efectivamente, no tienes nada preparado.

De la vida, de tu pareja, de las personas que más te importan… Vivimos en un constante estado de enamoramiento y eso hay que celebrarlo ¡sí o sí! En el corazón de Aldi hay hueco para todos. Por eso, tanto si tienes pareja como si estás felizmente soltero, te invitamos a que compartas tu amor en este día tan especial.

 Con algo pequeñito vale

El Día de San Valentín es una conmemoración del amor, de los sentimientos positivos y del cariño, algo que deberíamos demostrar cada día del año, sin falta. Si lo hacemos, cuando llegue el día D no tendremos que preparar grandes regalos ni pasarnos semanas pensando en qué hacer. Será suficiente con un pequeño obsequio o un gesto bonito para tener un 14 de febrero tranquilo y sin sobresaltos.

Desayunos románticos

Empezar el día con un buen desayuno es ideal. Si, además, le das un toque de romanticismo, te aseguramos que le vas a alegrar el día desde primera hora de la mañana y a ti no te va a suponer casi ningún esfuerzo. Te proponemos algunas ideas:

Letras de manzana

Lamina una manzana y recorta las letras de la palabra “LOVE” de una en una. Vierte leche en un vaso bonito y coloca las letras en su interior. Tú te sorprenderás al verlas flotar y tu persona favorita… ¡también!

Tostada amorosa

Tuesta una rebanada de pan de molde y recorta un corazón en el centro. Fríe un huevo, coloca la tostada sobre el huevo y corta las partes de clara restantes. Para acabar, dibuja un corazoncito de mermelada de fresa en la yema del huevo. Si esto no es un detalle bonito, que baje Cupido y lo vea.

A nadie le amarga un dulce

Podríamos cambiarle el nombre a la fecha de hoy y llamarla Día del Chocolate, y San Valentín podría ser el patrón de las bombonerías porque hoy todos recurrimos a ese regalo infalible: una caja de bombones. ¿Y si esta vez te conviertes en maestro chocolatero? Crea tus propias piruletas de fresa y chocolate en muy pocos pasos: corta las fresas por la mitad y dales forma por la parte de arriba. Funde chocolate negro al baño maría y, cuando esté líquido, será el momento de cubrir las fresas. Pincha un palito de plástico con mucho cuidado, mete las fresas en el chocolate y déjalas secar de pie. Cuando estén secas, dibuja unas líneas con chocolate blanco fundido (al baño maría) y espera a que se sequen. Dales un toque final con una cinta de tela y ya tienes listo un detallazo único… ¡y superdulce!

Lo tuyo es ir a por el excelente

Tú no te conformas con detallitos. A ti te gusta el trabajo bien hecho y las cosas que llevan su tiempo. Claro, por eso eres el rey de las celebraciones. Pues para ti también tenemos un par de opciones para mantener el nivel en un día tan especial como San Valentín. ¿Y si das la sorpresa con unos ‘cupcakes’… salados? Aquí tienes la receta para que la bordes. Si lo tuyo son las manualidades, prepara tijeras y cartón porque vas a declarar tu amor con todas las letras. Encuentra aquí el paso a paso y ponte manos (y corazón) a la obra.