21 de diciembre, ¡sin-me-nú!

Hace unas semanas decidiste que este año cambiabas tu menú navideño. Querías probar con otros entrantes, atreverte con los postres, bordar por fin esa sopa de toda la vida… El plan era bueno, pero entre el puente, el trabajo y una cosa y otra te has plantado a 21 de diciembre y NO TIENES MENÚ.

 

Para empezar, ¿cuántos somos?

No pasa nada. Eres experto en salvar situaciones en el último minuto y esta no va a ser una excepción… por muy difícil que parezca. Antes de nada, vamos a planificar (aunque sea con poco tiempo). ¿Cuántos invitados tendrás? Y de estos, ¿cuántos son niños? ¡Ellos se merecen un menú aparte! Acuérdate de preguntar si alguno de los comensales tiene alergias o intolerancias alimentarias, o si hay ingredientes que no gustan mucho… Ya sabes, ese sobrino que no puede ver el pimiento o tu cuñado y sus “problemillas” con el ajo, por ejemplo. Una vez que tengas claros todos estos datos, llega el momento de escoger el menú para Nochebuena o Navidad.

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No te líes mucho… O sí

No sabemos si para estas fechas has decidido ponerte un gorro de superchef o si, por el contrario, no quieres más enredos de los necesarios y necesitas recetas sencillas, rápidas de hacer y resultonas. Sea como sea, te proponemos dos menús completos pensados para llevarte una ovación en la mesa sin muchos disgustos en la cocina. Así allanarás el terreno para unas fechas tan queridas como temidas.

 

Menú para superchefs

 

Menú para principiantes

 

¡Organización, por favor!

Si ya has escogido tu menú completo, ahora solo tienes que preparar tu compra para hacer el menor número de viajes posibles y hacerte con todo lo necesario. Además de los ingredientes para las recetas de tu momento triunfal, no te olvides de hacerte con todo lo demás. ¿Te damos ideas? Para empezar, quesos, embutidos, foie y patés, salmón ahumado, tostaditas para canapés… Son básicos para un aperitivo de categoría que podrás preparar en un momento. ¡Acuérdate de la bebida! Piensa en el vino blanco para los pescados y mariscos, el tinto para las carnes, los quesos y los embutidos más curados y, por supuesto, el cava o champagne para brindar en familia. Y, obviamente, procura tener los clásicos navideños por excelencia para una sobremesa más dulce: polvorones, turrones, bombones, frutos secos o un nuevo invitado venido de Italia, el panettone. Si ya lo tienes todo, fuera nervios y prepárate para celebrar la Navidad… como cada año.